www.CCELRODEO.com.ar
WEB SOBRE EL CIRCULO CRIOLLO EL RODEO DE PUENTE MÁRQUEZ

Volver al Inicio
Fotos de El Rodeo
Información de El Rodeo
Historias de El Rodeo
NOTICIAS

Marcelino Soulé
A 85 años de su llegada a caballo a San Francisco

[06/09/2026] Marcelino Beltrán Soulé fue un raidista argentino nacido en los pagos de Bolívar que repitió la travesía de "Gato y Mancha" hasta los Estados Unidos.
Sabiendo de su capacidad y la resistencia de sus caballos "Argentino" y "Bolívar" se largó a recorrer América, convencido de que si "un gringo" como Aimé Tschifelly que poco sabía de caballos había podido llegar, "un criollo" también podía hacerlo.
Salió de la plaza de Bolívar el 27 de Julio de 1938 y llegó a San Francisco, California, el 6 de Septiembre de 1941. El viaje le demandó 3 años, 1 mes y 10 días, pasando por Washington, New York y Chicago entre otras ciudades.
Todo lo que fue pasando durante el recorrido lo plasmó en el libro "Cortando el Continente. Relato de un viaje a caballo desde Bolívar a Washington" que editó a su regreso.
Entre 1944 y 1945 Marcelino realizó una recorrida similar por el territorio nacional.
Sus pertenencias y registros de viaje se encuentran en el Museo Gauchesco Orlando Binaghi del Círculo Criollo El Rodeo.
Marcelino Soulé había nacido el 26 de Abril de 1906, y falleció el 19 de Noviembre de 1950 en un accidente automovilístico con un auto de Turismo Carretera, su otra pasión.

"Marcelino Soulé tenía en el alma
las anclas de camino del resero
y después de bandear güeyas de Patria
se lanzó a reseriar por las del cielo".
Santiago Ferrando

Recordamos un artículo que escribiera el Escritor Costumbrista Carlos Raúl Risso:

Marcelino J. B. Soulé: el segundo adelantado
Varias décadas se han cumplido del arribo a la Ciudad de Washington, capital de los Estados Unidos, del marchista ecuestre argentino, Marcelino J. B. Soulé.
Nativo de la Ciudad de Bolívar (Buenos Aires) donde había nacido el 26 de Abril de 1906, decidido a emular la hazaña de Aimé F. Tschiffely y al estar por cumplirse 10 años de la culminación del viaje de aquel, inicia su periplo americano a las 9.30 h del 27 de Julio de 1938, desde la estatua ecuestre del Gral. San Martín en la plaza de su pueblo natal, tras una misa de campaña que ofició el cura párroco en la que bendijo a los tres viajeros.
Decimos tres viajeros ya que se hacía a la aventura montando en "Argentino" -un criollo alazán, obsequio de Adolfo Zuberbüller- y llevando de carguero a "Bolívar", otro criollo, huevo'e pato, obsequio de Juan José Poggio.
Había desechado los 35 kg. de su recado criollo, a favor de los 9 de una montura de polo que armaba con un mandil amarillo y coronaba con un cojinillo 'rambougé' de mota espesa.
Curiosamente vestía breches con botas, y cubrían su torso camisa y saco; usaba sombrero de ancha ala y amplio pañuelo, cuchillo al cinto, poncho y calzaba espuelas; en las maletas, bien dobladas, las pilchas gauchas para lucirlas en ocasiones especiales, y por si las pulgas: revolver, machete y winchester. Infaltables: pava, mate y yerba.
Con las dificultades propias de tal travesía, en Septiembre del '39, a catorce meses de su partida y cubierta prácticamente la mitad de la marcha, arriba a Cali -Colombia-, en muy malas condiciones de salud, atacado de malaria. Como primera medida y previendo una situación difícil en lo personal, busca hospedaje para sus fieles pingos, y lo halla en la caballeriza de Julio Mesa (omitimos anteponerle Sr.), a quien paga por adelantado el cuidado y la alimentación para varios días. Luego consigue un cuarto para él, donde gracias a su fortaleza física y a la desinteresada y comedida samaritana anónima que le acerca agua, paños frescos y algún alimento indispensable, logra sobreponerse a tortuosos días en que la fiebre trepaba a los 40 grados, impidiéndole levantarse y manteniéndolo en un indescriptible sopor.
Pero quiso la providencia que un buen día se despejase, y con los primeros síntomas de mejoría sólo atino a vestirse y dirigir sus pasos a la caballeriza, y cual no sería su sorpresa al no encontrar al propietario y muerto a uno de sus caballos. Ocurre que aquel siniestro sujeto no les dio ni mantención ni agua, y allí encerrados y con las fatigas del viaje, "Bolívar" -el bayo huevo'e pato-, claudicó para siempre.
Pero Soulé tenía una meta y no podía ni debía torcer el rumbo, y en cuanto pudo y como pudo, apuró para salir de Cali que tan malos recuerdos le dejaba.
Pero tampoco la mala actitud de un hombre representa el sentimiento de un pueblo y un país; y estando en Medellín y sabiendo algunos hombres del Polo Club de su problema, le obsequiaron un criollo colombiano de pelo colorado y unos doce años, llamado "Paisa". Algunos de aquellos Señores era Restrepo, Mejía y Botero, y así honraron a su pueblo.
Pero habría más inconvenientes en su viaje, que no todo es ver paisajes y conocer gente.
Transitando por México, y encontrándose un anochecer a menos de una legua de la Ciudad de Córdoba, es asaltado por tres sujetos, a los que enfrenta decidido, resultando en la refriega herido a machetazos, y lo que es peor, perdiendo el criollo alazán "Argentino" que le es arrebatado.
A esa altura de la marcha los dos caballos en que partiera, habían quedado en el camino: muerto uno, robado el otro. De allí en más, toda la responsabilidad recaería sobre "Paisa".
Finalmente, en Febrero de 1941, en medio de una tormenta de nieve, lluvia y viento lo recibía la Capital estadounidense; habían transcurrido treinta y un meses de su partida y había alcanzado su objetivo.
No conforme del todo, volvió a ensillar para viajar hasta Nueva York, donde llegó de noche en los primeros días de marzo; de allí se dirigió a Chicago y luego a San Francisco, concretando así el cruce de la nación del norte, del Atlántico al Pacífico.
Sabemos que en septiembre del '41 inició el retorno montado en "Paisa"; su intención era regresarlo a Medellín, como una muestra de agradecimiento, y allí rematarlo a favor de la Cruz Roja. En rigor de verdad ignoramos si pudo cumplir su deseo; no hemos encontrado datos al respecto.
Alcanzaba los 35 años de edad cuando coronaba su propósito, y tenía 44, cuando el 19 de noviembre de 1950, al volante de un coche de Turismo de Carretera, encontró la muerte en la 2º Vuelta de Mar del Plata.
Sabemos que no son muchos los argentinos que conocen su hazaña, por eso hemos querido recordarlo.


Foto de Archivo del Rincón de Marcelino Soulé en el Museo de "El Rodeo"


Mapa de su recorrido





WEB NO OFICIAL SOBRE EL CIRCULO CRIOLLO EL RODEO DE PUENTE MÁRQUEZ
Grupo de Facebook: circulocriolloelrodeo
(c) Tradición Gaucha .com.ar 2016